|
Sin embargo, y a pesar de estos datos tan desalentadores
que presenta la realidad, Francisco Javier Cordero
se pronunció por adoptar una actitud más
constructiva al respecto, alejada de los pronósticos
excesivamente catastrofistas que predican los
más agoreros, que desaniman y contraen
el consumo en general, incluso el de aquellos
sectores de la sociedad que no tienen razones
objetivas para ello. “Y es sobre esta línea
de actuación - dijo - en la que piensa
asentarse nuestro Colegio, que sin despreciar
la dimensión real de la crisis, ha decidido
abordarla en positivo, es decir, plegándose
a sus condicionantes de un modo razonable, pero
sin descuidar por ello la acción colegial
destinada a mantener y ofrecer los mejores servicios
para su censo”.
Así, el presidente del Colegio anunció
que nuestra corporación proseguirá
en esa actividad colegial con la intensidad acostumbrada,
poniendo en práctica las medidas necesarias
para superar el mal momento que atravesamos debido
a la crisis económica. “Y lo haremos
- señaló - adecuando nuestro presupuesto
en una línea claramente austera, como esta
Junta lo viene haciendo, pero sin que se resienta
la buena gestión en la dirección
técnica del Colegio”.
En este sentido, Francisco Javier Cordero manifestó
que el Colegio ha tenido que enfrentar durante
2008, como así se recoge en la introducción
a la Memoria, el pago de las cuotas del Consejo
General, que no se encontraban presupuestadas
para el ejercicio del citado año. Y añadió
que, “a pesar de ello, lo hemos enfrentado
con la satisfacción de haber dejado zanjado,
de una vez por todas, un lamentable y espinoso
asunto que estaba enconado desde 1999, pero que,
al final, ha sido resuelto favorablemente por
los tribunales, que nos han venido a dar la razón,
ya que si bien la cantidad que se nos venía
reclamando ascendía a más de 400.000
euros más intereses, hasta el año
2003, el fallo del tribunal únicamente
reconoció al Consejo General la cantidad
de 6.000 euros, sin intereses”.
Seguidamente, se refirió al mal dato que
supone el no haber conseguido durante el pasado
año los ingresos extraordinarios presupuestados,
es decir, fuera de las cuotas, que nos estaban
proporcionando el alquiler de las aulas, ya que
la Administración, austera ya en sus gastos,
restringió radicalmente la organización
de los cursos que se impartían en nuestra
sede colegial, “lo que nos ha llevado -
afirmó el presidente - a volcarnos en la
acción de conseguir para nuestras aulas
las ineludibles y perceptibles licencias para
actuar como centro privado de enseñanza,
lo que nos permitirá hacer de las mismas,
a muy corto plazo, un futuro centro homologado
del INEM, hasta el punto que, a día de
hoy, únicamente nos falta la aprobación
del acta de funcionamiento para que de todo ello
se derive un ventajoso apoyo económico
para nuestra corporación”.
A continuación, el presidente puso de
manifiesto a este respecto la tenaz actividad
desplegada por nuestra corporación tendente
a la captación e incorporación de
nuevos Agentes Comerciales para engrosar el censo
colegial, mediante la organización de cursos
de formación y capacitación para
el ejercicio de la profesión, que, fundamentalmente,
se ha dirigido hacia las empresas, entidades y
otros colectivos que pudieran estar relacionados
con el nuestro. Unos cursos, del que ha sido un
extraordinario referente el preparado para deportistas
de alta competición, organizado conjuntamente
entre nuestro Colegio y el Comité Olímpico
Español, que ha merecido la atención,
entre otras, de la mayoría de la prensa
deportiva de nuestro país. Una iniciativa
que, sin duda alguna, redundará al acabar
el curso en la incorporación de una primera
promoción de treinta y tres deportistas
de élite, participantes la mayoría
de ellos en la última Olimpíada,
que entrarán a formar parte de nuestra
entidad.
|